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Tonometría

 

 

 

               Cono del tonómetro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Oftalmoscopia

 

 

 

 

 

Campimetría

   

 

 

¿Qué es el glaucoma?

Es una enfermedad caracterizada por una elevación de la presión intraocular hasta un nivel que produce un daño irreversible en las fibras del nervio óptico.

Las fibras de nervio óptico, se dañan cuando la presión intraocular se eleva por encima de un nivel que es variable de unos individuos a otros.

Si la situación de presión elevada se mantiene durante mucho tiempo, o alcanza cifras exageradamente altas, estas fibras se pueden dañar de forma irreparable, es decir la pérdida de visión se hace irreversible.

Cuando la totalidad de las fibras del nervio óptico se han dañado, se pierde por completo la capacidad de transmitir imágenes al cerebro, encontrándonos ante una ceguera total.

¿Porqué se produce el glaucoma?

Por el interior del ojo circula un líquido, que es el encargado de la nutrición de las estructuras internas del ojo. Este líquido cumple una función similar a la sangre, pero tiene la ventaja de que al ser totalmente transparente, permite que la luz pase a su través, permitiendo al ojo cumplir la misión para lo que ha sido diseñado.

Este líquido, denominado humor acuoso, tiene un sistema de producción y otro de evacuación. El perfecto equilibrio entre estos dos sistemas, permite mantener prácticamente constante la presión intraocular. Si como consecuencia de algún fallo en estos mecanismos, entra mas liquido del que puede salir del ojo, la presión se eleva y el nervio óptico comienza a dañarse.

 

 Flujo del humor acuoso en el ojo

 

 ¿Cómo se diagnostica el glaucoma?

Las revisiones oftalmológicas periódicas que habitualmente se realizan con carácter anual para la detección del glaucoma, en ella se incluyen las siguientes exploraciones:

 

1.- Tonometría o medida de la presión intraocular.

 

2.- Oftalmoscopía o exploración del fondo de ojo, para comprobar si existe algún tipo de daño en el nervio óptico.

           

3.- Gonioscopía para comprobar, en caso de sospecha de glaucoma, a que tipo pertenece.

     

4.- Campimetría o exploración del campo visual. Esta prueba no se realiza rutinariamente, es imprescindible para confirmar el diagnóstico y establecer  el tratamiento adecuado, por  eso  se  realiza   cuando  la  tonometría  o  la  oftalmoscopía le hacen al oftalmólogo sospechar que la enfermedad esta ya  en su fase inicial, o tiene serias dudas y necesita confirmar el diagnóstico.

 

  

 ¿Cómo se trata el glaucoma?

 

Las posibilidades del tratamiento son mayores cuanto mas precozmente se realiza el diagnóstico, de ahí la importancia de las revisiones periódicas por ser una enfermedad que al ser asintomática, nuestra única oportunidad de descubrirla en fases iniciales es insistir en este punto.

El tratamiento tiene como objetivo conservar la visión y el campo visual tal y como estaban en el momento del diagnóstico, pues hoy es imposible la regeneración de las fibras del nervio óptico que ya estaban atrofiadas.

La progresión del daño al nervio óptico, se evita manteniendo la presión intraocular en cifras normales.

Cuando el oftalmólogo realiza el diagnóstico, va a optar por el tratamiento médico o quirúrgico, dependiendo por una parte del tipo de glaucoma (hay algunos glaucomas que únicamente responden al tratamiento quirúrgico, el congénito por ejemplo) y por otra de la situación de mayor o menor gravedad en el momento del diagnóstico.